5 trucos efectivos para evitar que la alcachofa gotee en casa.

¡Bienvenidos a nuestro último artículo sobre trucos para el hogar! En esta ocasión, queremos compartir con ustedes 5 trucos efectivos que pueden ayudar a evitar que la alcachofa de la ducha gotee en casa. Sabemos que esto puede ser un problema muy frustrante y molesto en cualquier hogar, por lo que hemos recopilado algunos consejos y trucos que pueden ser de gran utilidad. Así que, si estás cansado de lidiar con el goteo constante de la alcachofa de la ducha, sigue leyendo para conocer estos trucos que realmente funcionan.

¿Qué puedo hacer para que la alcachofa deje de gotear?

Comprueba que el problema no sea la presión del agua

Si la alcachofa de tu ducha está goteando, lo primero que debes hacer es verificar que la presión del agua sea la adecuada. Un flujo de agua bajo puede ser una de las causas del goteo.

Para comprobar la presión del agua, abre la llave de agua fría de la ducha y verifica que el flujo de agua sea constante y fuerte. Si el flujo es bajo, es probable que el problema sea la presión del agua.

Si la presión del agua es baja, lo siguiente que debes hacer es comprobar que la llave de paso de agua esté completamente abierta. Si la llave está abierta y la presión sigue siendo baja, es posible que haya un problema en la tubería o en la válvula de presión de la casa.

En este caso, es recomendable contactar a un fontanero para que revise la instalación de agua y determine la causa del problema. Si la presión del agua es adecuada y la alcachofa sigue goteando, es probable que el problema sea la junta o la goma de la alcachofa. En el siguiente apartado explicaremos cómo solucionar este problema.

Limpia la alcachofa con vinagre blanco o limón

Si la alcachofa de tu ducha está goteando, puede ser muy molesto y además desperdicia agua. Una de las causas más comunes de este problema es la acumulación de minerales en la alcachofa, lo que puede obstruir los orificios y hacer que gotee.

Para solucionar este problema, puedes probar a limpiar la alcachofa con vinagre blanco o limón. Estos dos ingredientes son excelentes para disolver los minerales y la acumulación de cal que puede estar causando el goteo.

Aquí te dejamos los pasos a seguir para limpiar la alcachofa con vinagre blanco o limón:

Con vinagre blanco:

1. Llena una bolsa de plástico con vinagre blanco y sumerge la alcachofa de la ducha en la bolsa. Asegúrate de que la alcachofa esté completamente sumergida en el vinagre.

2. Usa una banda elástica para sujetar la bolsa al cabezal de la ducha y deja que la alcachofa se remoje en el vinagre durante al menos una hora.

3. Después de una hora, retira la bolsa y enjuaga la alcachofa con agua caliente para eliminar cualquier resto de vinagre.

4. Usa un cepillo de dientes viejo para frotar los orificios de la alcachofa y eliminar cualquier residuo que haya quedado.

Con limón:

1. Corta un limón por la mitad y frota las partes cortadas sobre la alcachofa de la ducha. Asegúrate de frotar bien los orificios y las partes internas de la alcachofa.

2. Deja que el jugo de limón actúe durante al menos una hora.

3. Enjuaga la alcachofa con agua caliente para eliminar cualquier residuo de limón.

4. Usa un cepillo de dientes viejo para frotar los orificios de la alcachofa y eliminar cualquier resto de mineral que haya quedado.

Con estos sencillos pasos, puedes limpiar la alcachofa de la ducha con ingredientes que probablemente ya tienes en casa. Además, esto te ayudará a prolongar la vida útil de la alcachofa y evitar el goteo.

Sustituye la junta del tubo de conexión

Si la alcachofa de tu ducha gotea, puede ser que la junta del tubo de conexión esté desgastada. Afortunadamente, cambiar esta junta es una tarea sencilla que cualquiera puede hacer. Sigue estos pasos para hacerlo:

  1. Primero, cierra la llave de paso del agua para cortar el suministro.
  2. Desenrosca el tubo de conexión de la alcachofa de la ducha y retira la junta antigua.
  3. Limpia la superficie de la rosca con un paño para retirar cualquier residuo.
  4. Coloca la nueva junta en la rosca del tubo de conexión.
  5. Enrosca nuevamente el tubo de conexión en la alcachofa de la ducha y aprieta con una llave inglesa.
  6. Abre la llave de paso del agua y comprueba que la junta no esté goteando.

Siguiendo estos pasos, podrás solucionar el problema de goteo en la alcachofa de la ducha en poco tiempo.

Coloca un sello de teflón en la rosca de la alcachofa

Si tienes un problema con la alcachofa de la ducha que gotea, hay una solución sencilla y efectiva que puedes hacer por ti mismo. La mayoría de las veces, el problema se debe a que la rosca de la alcachofa no está sellada adecuadamente. La buena noticia es que esto se puede solucionar fácilmente con un sello de teflón.

Aquí te explicamos cómo hacerlo:

  1. Comienza por desenroscar la alcachofa de la ducha con cuidado.
  2. Luego, envuelve la rosca con cinta de teflón (también conocida como cinta de plomero) en sentido contrario a las agujas del reloj. Asegúrate de que la cinta esté bien ajustada y no se desenrolle al enroscar nuevamente la alcachofa.
  3. Una vez que hayas envuelto la rosca con la cinta de teflón, vuelve a enroscar la alcachofa en su lugar. Asegúrate de no apretar demasiado para evitar que se dañe el equipo.
  4. Finalmente, abre el grifo para comprobar que la alcachofa ya no gotea.

Siguiendo estos sencillos pasos, deberías poder solucionar el problema de la alcachofa que gotea en poco tiempo y sin tener que llamar a un plomero profesional. ¡Inténtalo y verás que es fácil!

Instala un reductor de presión en la tubería de agua

Si tu alcachofa de ducha gotea constantemente, es probable que la presión del agua que llega a tu casa sea demasiado alta. La buena noticia es que puedes solucionar este problema instalando un reductor de presión en la tubería de agua.

Aquí te dejamos los pasos que debes seguir para instalar un reductor de presión:

  1. Lo primero que debes hacer es cerrar la llave de paso del agua y abrir un grifo para aliviar la presión.
  2. Localiza la tubería en la que quieres instalar el reductor de presión. Asegúrate de que la tubería esté seca y limpia.
  3. Instala el reductor de presión en la tubería, asegurándote de seguir las instrucciones del fabricante. Normalmente, se instalan en posición horizontal.
  4. Asegúrate de que el reductor de presión esté bien sujeto a la tubería y de que las conexiones estén bien apretadas.
  5. Abre la llave de paso del agua y verifica que no haya fugas de agua en la instalación.

Con estos sencillos pasos, tendrás un reductor de presión instalado en tu tubería de agua y tu alcachofa de ducha dejará de gotear. Recuerda que, si tienes dudas o no te sientes seguro realizando esta tarea, siempre puedes contactar a un profesional para que te ayude con la instalación.

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